Un espacio clínico donde se puede hablar libremente, desde la escucha atenta y la singularidad de cada caso. Pensado para adultos que reconocen su problemática y buscan ayuda.
Cada tratamiento se construye a partir de la demanda y la historia particular de cada persona, no de un protocolo estándar.
El seguimiento clínico se articula con respaldo psiquiátrico dentro del mismo espacio, sin derivaciones a ciegas.
Trabajamos en articulación con internación, comunidades terapéuticas y otros recursos cuando el caso lo indica.
Un espacio resguardado y sin juicio, pensado para hablar con libertad desde el primer encuentro.
El proceso se acompaña en el tiempo — no se limita a una consulta puntual ni a una receta única.
Atención cara a cara, en un espacio físico pensado para sostener el encuentro clínico.
La demanda del propio sujeto es el punto de partida de cualquier tratamiento. Sin esa demanda no hay proceso posible.
Recepción y evaluación de cada caso para construir un tratamiento a medida
Seguimiento sostenido en el tiempo
Respaldo psiquiátrico integrado al espacio
Articulación con internación, grupos u otros recursos cuando el caso lo indica
Presencial en Montevideo
Este espacio no reemplaza a las comunidades terapéuticas ni a los centros residenciales. Propone una mirada clínica individualizada sobre la adicción — antes de la internación, después de ella, o como alternativa cuando no es lo indicado. Las derivaciones en ambas direcciones son parte del modelo.
Cuando alguien llega a pedir ayuda, suele identificarse completamente con su adicción, como si eso fuera todo lo que es. Entender cómo se fue construyendo esa historia es parte del trabajo.
La adicción no define a una persona. Es la persona la que define su adicción. Eso es lo que guía el trabajo acá.
El primer paso no es dejar, ni prometerse nada. Es animarse a ver qué hay detrás de lo que nos pasa. Para eso estamos.
Respondemos de forma confidencial. Si preferís, escribinos directo por WhatsApp y coordinamos una primera conversación.